EL MAREO DE LA PUERTA GIRATORIA.
Hace unos días festejábamos la dimisión del ministro Gallardón no sólo por su pésima gestión al frente de un ministerio que ha resultado ser el de la Injusticia, sino también por la retirada de la Ley que presumía ser la ley estrella del gobierno de Rajoy en contra de los derechos de la mujer, despidiendo mi comentario sobre el tema con el deseo que se fuera lo más lejos posible para que no volviéramos a verle jamas.
Como en otras ocasiones volví a caer en la ingenuidad de pensar que así sería, que esta rata de la política abandonaría todos sus cargos públicos y que no volveríamos a saber más de él salvo en el momento que el tribunal constitucional declarase la inconstitucionalidad de la ley de tasas judiciales, para demostrarle lo ruin de su actuación. Pero, como no, me olvidé de la puerta giratoria, de esa puerta instaurada por la actuación del bipartidismo y que no desaparecerá mientras el PP y el PSOE sigan siendo amantes en estas noches oscuras de la falsa democracia que manipulan a su antojo.
En fin, me equivoque, y tal como salió de ministro, por la puerta de atrás, ha entrado como miembro del Consejo Consultivo de Madrid, que como el resto de las distintas Comunidades Autónomas, junto con el Central, sirve de retiro para políticos que no saben hacer otra cosa que vivir de la política para seguir caciqueando; en este caso cobrando más de 8.000 euros al mes por un día de trabajo a la semana, coche oficial y chofer y un despacho con vistas a la gran vía. Luego hay gente que tiene la desfachatez de decir que España no es un país de oportunidades, claro que lo es, pero sólo para esos sapos hinchados que no se cansan de vivir de lo público porque no saben hacerlo de otra manera.
En fin, esto es lo que tenemos porque el pueblo lo ha decidido así en las urnas, o bien quedándose en casa pensando que con su voto no va a cambiar las cosas. Dicho de otra forma, si nos gobiernan los necios es porque hay necios que los votan o que pasan de votar. Así que, ahora si hay alguno de esos o próximos a él, que lean esta comentario y haya ha sido desahuciado de su casa o de su negocio, esté en el paro o no tenga para comer, yo le diría aquello de “ajo y agua”, pero soy más humano que todo eso y les pido que para otra vez reconsideren su postura.
Texto: Feliciano Morales Martín

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